La oscuridad me persigue. Cuando logra alcanzarme, mis manos sangran, todo mi ser sangra.
Soy un fantasma que habita dentro de mi misma.
Pululo por mi alma haciéndola desgraciada; estremeciéndola con ráfagas heladas una y otra ves...entonces viene su mejor aliado, el miedo y comienzan a destrozarme.
Muy de apoco se apagan mis ojos, se tiñe de gris mi sonrisa y menguo; tanto como para dejar de ser pero poco como para dejar de existir...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario