Corregido por el maestro Manuel Pérez Petit.
Natalia Impaglione
Oscuridad
Para y por Damián.
No nos convertimos en seres iluminados visualizando seres de luz, sino volviéndonos conscientes de nuestra propia oscuridad “
C. J. Jung
C. J. Jung
Prólogo
Las sombras la perseguían por todos lados. Se sentía débil e indefensa. Quería correr, pero no podía moverse, atrapada en la sensación escalofriante y paralizadora de quien se siente cautivo. Las gotas de sudor corrían por su frente nublándole la vista. Las enjugaba con sus manos polvorientas de tantos aterrizajes en el suelo. Se movía lo más rápido posible, tratando de esquivar ramas, piedras y todo lo que se encontrara por delante. Su corazón palpitaba con estrépito y todo el aire era insuficiente. Saltó de mala forma sobre un tronco que andaba cruzado en su camino, de tal suerte que cayó rodando por el suelo.
Justo cuando uno de ellos alargaba la mano para asirla de uno de sus brazos, logró esconderse a hurtadillas en el hueco de un árbol que de manera extraña apareció en su ennegrecido sueño…
Se despertó.

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